Con esto de las nuevas tecnologías y el fútbol, el deporte rey parece haber perdido un poco de su esencia natural: ya no se cantan los goles como antes y se llegan a celebrar dos veces, una cuando lo meten y otra cuando lo validan. Ya no se sabe si un fuera de juego es válido porque el delantero está en línea o se termina anulando la jugada por cuestión de un píxel.
El fútbol ha dejado ir algo de su magia, pero también ha ganado lo que muchos denominan justicia. Ahora los goles fantasma o son o no, pero no hay término medio. Si el balón entra, la pulsera del árbitro vibra y el colegiado señala en tanto y sube al marcador. Eso es verdad, pero en el bar, en el de las cervezas y los amigos, la cosa ya es diferente.
Ahora ya no se puede regodear uno con el clásico "te lo dije" o "lo sabía" porque en un abrir y cerrar de ojos te quitan la razón momentánea y quedas a merced de los demás forofos entre miradas que van de la risa a la rabia en un amplio espectro de emociones no siempre buenas. Ahora no es al árbitro a quien el respetable critica, sino a los cuatro de la sala VAR de Las Rozas porque se suponen que ellos lo ven todo.
No sabemos si todo lo verán o lo querrán ver, pero lo que está bastante claro es que el fútbol ha cambiado y la forma de vivirlo también. No obstante, y pese a quien le pese, sigue siendo fútbol y la emoción no se eliminará jamás.
Es un hecho que todas estas tecnologías ayudan al deporte y mejoran aún más su calidad.
ResponderEliminarEl VAR ha cambiado el fútbol tal y cómo lo conocíamos antes
ResponderEliminarEl VAR ha hecho del fútbol algo mejor. Me encanta, es increíble como milésimas de milímetro pueden influir en el devenir de los partidos. El VAR hace que los aficionados del fútbol amen más este deporte
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